Supongo que para muchos papás y mamás, el empezar a buscar un "buen Colegio" es toda una odisea. Queremos que sea un Colegio grande, de prestigio, con buenos profesores, que sepan brindar a nuestros hijos buenas enseñanzas, que siembren en ellos buenas bases para posteriormente optar por una Universidad o Instituto Superior que también tenga las mismas características de un "buen Colegio". Pero en nuestro afán de buscar un "buen colegio", que reúna los requisitos que nosotros como papás queremos o que ambicionamos, nos olvidamos de lo más importante... lo que necesitan realmente nuestros hijos.
Un día llegué al nido, a una reunión con la Miss, donde nos informarían el avance académico de mi hijo, que en ese entonces tenía 4 años. Ella nos explicó que Babám era especial, bueno, eso ya lo sabíamos como padres. Desde que nació Babám, vimos que era un niño extremadamente alegre, nunca huraño, siempre le extendía los bracitos y regalaba una sonrisa de oreja a oreja a quien lo cargara, sin embargo la persona que lo cargaba también se hacía acreedor de una gran mordida porque mi hijito en su deseo de no saber de qué otra manera seguir demostrando su felicidad, mordía la parte del cuerpo de su cargador a donde llegara su boquita, nunca media su fuerza ocasionando un gran moretón y dejaba adolorida alguna parte del cuerpo, también recuerdo que a los dos años podía mover el sillón de tres cuerpos que tengo en casa. Se demoró mucho en caminar, gatear, hablar ... tiene 6 años actualmente y aún no habla bien, y lo peor con respecto a este último aspecto, los pediatras siempre nos decían "hablará a su tiempo", "no lo presionen", "los niños se demoran más en hablar", "los niños maduran más lento en comparación a una niña" así que esperamos y esperamos y vimos que su avance era lento, por lo que a los 5 años empezó a ir a terapias de Lenguaje, también a terapias conductuales aparte de otras terapias que nos recomendaron. Con el tiempo notamos otros aspectos como por ejemplo las tareas en casa, humm ... hacer las tareas con Bambám, era todo un reto a la paciencia y a la tolerancia. Babám nunca estaba quieto, siempre se distraía con mucha facilidad con cualquier ruido, toleraba muy poco la presión, lloraba constantemente y muchas veces me sacó de mis casillas. Cuando le dejaban en el cuaderno para que pinte una figura, solía presionar mucho el color y garabateaba, no pintaba, intenté ayudarlo, pero no lo conseguí; lo peor era cuando hacíamos la tarea de comunicación , escribir, leer... mi hijito se deprimía mucho, me decía " ay no mamá...por favor... ya no", mi alma se partía en dos, y me veía obligada a terminar la tarea por él o en otras ocasiones le dejaba una notita a la Miss explicándole el problema.
La Miss, en la reunión, nos explicó que tampoco sabía cómo proceder exactamente con Bambám, sabía que no lo podía presionar, sabía que debía trabajar a su ritmo, pero nos dijo que no era especialista en atender a un niño que evidentemente no se comportaba como sus compañeritos, pues no mostraba disposición y control, lloraba mucho, fastidiaba a sus amiguitos, se paraba constantemente de su lugar, entre otros. Luego mi esposo le pidió a la Miss que sacara un cuaderno de uno de sus compañeros, para que de esa manera pudiéramos tener nosotros una idea de cómo era el avance de mi hijito... y aquí me desmoroné pues vi radicalmente la diferencia que había entre un cuaderno y otro. En éste punto, vino la gran pregunta ¿qué Colegio sería conveniente para nuestro hijo?
Yo creía que tarde o temprano él se nivelaría, que sólo era cuestión de que viera a muchos más compañeritos y los imitara, pero estaba equivocada, ahora lo sé. Luego de buscar alrededor de 6 colegios, intentamos que postulara a un Colegio con una currícula básica, como cualquier otro, con unos 25 alumnos, supuestamente personalizado. Y nos dimos un chasco, porque sin ni siquiera haber terminado de ser evaluado, nos dijeron que Bambám no podría adaptarse al colegio, que lo que él necesitaba era un Colegio mucho más pequeño con menos cantidad de alumnos y bastante más personalizado.
Una psicóloga, de otra institución y quien alguna vez evaluó a mi hijito cuando sólo tenía 2 años, nos recomendó un Colegio (Christa Mc Auliffe, que lo llamaré EL COLÉ), algo costoso, donde tenía a un sobrino que era hiperactivo, y que notablemente había notado un cambio considerable en el pequeño. Ella nos dijo "medítenlo y evalúen sus posibilidades, yo sé que es un buen Colegio".
Y fuimos a ese bendito Colegio, al principio, nos sentimos ignorados sobre todo por parte de la Secretaria o administradora, ya que dejamos correos, llamamos para pedir una cita y siempre nos decía "los llamaremos"... nunca tuvimos respuesta. Mi esposo no quería saber nada de este lugar, porque se sintió burlado, buscó otros Colegios "súper personalizados", e hicimos postular a Bambám en dos Colegios, en uno de ellos nos dijeron que el Colegio sólo aceptaba niños con el Coeficiente Intelectual Normal a Superior (CI 90 a más), y que mi hijo tenía un CI de 82, así que sería nuevamente evaluado en Diciembre para ver si había alguna variación en éste índice. Dios!!! Que tiene esta gente!!?, en otro colegio lo aceptaron pero no me gustaba la infraestructura, era muy chiquito, era una casa, en donde la sala era un salón de clase, de ahí se pasaba a la cocina que era otro salón, al costado estaba una habitación y era otro salón!... nada que ver!!!.
En vista de esto, le insistí y recontra insistí a mi esposo que intentáramos en EL COLÉ, algo me decía que "ése era el lugar indicado". Para que mi esposo diera su brazo a torcer ingenié la táctica de decirle que tal vez era un artilugio de EL COLÉ: hacer cansar a los papás, para medir la persistencia, compromiso e interés por nuestro niño. Al fin ésto lo convenció y al fin tuvimos nuestra cita con la Directora... toda una maestra!! (en otra ocasión hablaré de ella extensamente).
Hemos hecho todos los esfuerzos por matricular a nuestro Bambám en EL COLÉ, y a las dos semanas de asistencia pude ver el primer fruto ... le dejaron tarea a Bambám y por primera vez mostró interés, estuvo dispuesto, colaboró, casi no se distrajo, es más, él me decía "mira mamá ... mira... estoy terminando!!!! coloreaba los dibujos que yo le había traído, luego cortó las figuras y juntos lo pegamos en el cuaderno.... SOY FELIZ ... extremadamente feliz, y sólo es el principio...
En vista de esto, le insistí y recontra insistí a mi esposo que intentáramos en EL COLÉ, algo me decía que "ése era el lugar indicado". Para que mi esposo diera su brazo a torcer ingenié la táctica de decirle que tal vez era un artilugio de EL COLÉ: hacer cansar a los papás, para medir la persistencia, compromiso e interés por nuestro niño. Al fin ésto lo convenció y al fin tuvimos nuestra cita con la Directora... toda una maestra!! (en otra ocasión hablaré de ella extensamente).
Hemos hecho todos los esfuerzos por matricular a nuestro Bambám en EL COLÉ, y a las dos semanas de asistencia pude ver el primer fruto ... le dejaron tarea a Bambám y por primera vez mostró interés, estuvo dispuesto, colaboró, casi no se distrajo, es más, él me decía "mira mamá ... mira... estoy terminando!!!! coloreaba los dibujos que yo le había traído, luego cortó las figuras y juntos lo pegamos en el cuaderno.... SOY FELIZ ... extremadamente feliz, y sólo es el principio...
Lo importante de todo esto es que al fin se encontro el mejor camino, encontramos la tranquilidad y lo mas importante de todo notamos su felicidad...todo sea por ellos....
ResponderBorrarAhora estamos avocados en acompañarlos en el camino de la vida, hasta que Dios nos permita esa felicidad....la mas grande...sentirlos.
Lo leíste!!!, por fin!!!! milagro!!!
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