El tiempo se ha hecho muy corto para mi espesito y para mi, nuestras vidas se han centrado en su totalidad en nuestros hijos. Nuestras decisiones, conversaciones, salidas, paseos, todo es pensando en ellos.
Son pocos los momentos que tenemos para nosotros, como también son muy pocos los momentos que compartimos un mismo gusto o actividad o hobbie. Sin embargo, existen pequeños lapsos o paréntesis en los que podemos conversar de nuestros puntos de vista como lo hacíamos hace años sentados, debajo de la Capilla, en el patio de Sánchez Pinillos, en sea mesa celeste de metal, con sillas de metal medias despintadas y muy frías, viendo pasar a las monjas o a mis compañeras de San José.
Hoy tuvimos un paréntesis, mientras me llevaba hacia el trabajo. Conversamos sobre lo triste que es para algunos amigos contemporaneos, matrimonios que tienen el mismo tiempo de casados que nosotros, llevar una vida llevadera y armónica. Se casaron muy enamorados, tuvieron hijos, pero no supieron controlar sus personalidades distintas y luchar al unísono por esa gran edificación que es el de construir una familia.
Yo no puedo decir que a mi me fue de maravillas siempre, tuvimos nuestros tropiezos, pero lo más importante es que teníamos una misma visión, y un mismo deseo... ser uno solo con constante amor y felicidad, sin discusiones ni peleas frente a nuestros hijos, tratando siempre de dar lo mejor de nosotros por nuestro mejor proyecto: ELLOS!
Son pocos los momentos que tenemos para nosotros, como también son muy pocos los momentos que compartimos un mismo gusto o actividad o hobbie. Sin embargo, existen pequeños lapsos o paréntesis en los que podemos conversar de nuestros puntos de vista como lo hacíamos hace años sentados, debajo de la Capilla, en el patio de Sánchez Pinillos, en sea mesa celeste de metal, con sillas de metal medias despintadas y muy frías, viendo pasar a las monjas o a mis compañeras de San José.
Hoy tuvimos un paréntesis, mientras me llevaba hacia el trabajo. Conversamos sobre lo triste que es para algunos amigos contemporaneos, matrimonios que tienen el mismo tiempo de casados que nosotros, llevar una vida llevadera y armónica. Se casaron muy enamorados, tuvieron hijos, pero no supieron controlar sus personalidades distintas y luchar al unísono por esa gran edificación que es el de construir una familia.
Yo no puedo decir que a mi me fue de maravillas siempre, tuvimos nuestros tropiezos, pero lo más importante es que teníamos una misma visión, y un mismo deseo... ser uno solo con constante amor y felicidad, sin discusiones ni peleas frente a nuestros hijos, tratando siempre de dar lo mejor de nosotros por nuestro mejor proyecto: ELLOS!

